Call us now:

06 de marzo de 2026
Amigos todos, anoche, se dio un paso más para que la luz continúe comiendo sombra.
Tras 82 años de silencio, el Concierto No 2 para piano y orquesta de mi padre, volvió a la vida sonora, cumpliendo así su metamorfosis virtuosa desde el papel de su partitura; una de las 192 que hasta hoy he podido recuperar, a lo largo de cuatro décadas.
Esta obra fue estrenada en el Palacio de Bellas Artes, en noviembre de 1944, por el gran pianista valenciano, José Iturbi, bajo la dirección del maestro José Rocabruna, y tal parece que no se había vuelto a tocar.
Han sido muchos quienes se han esforzado para que nota por nota, este concierto se haya escuchado anoche en el hermoso Teatro Metropolitano de la capital queretana.
Anoche me invitaron al escenario donde en resumen dejé un mensaje enfocado en las nuevas generaciones, relevo natural de quienes hemos luchado contra el olvido, aún del todo inexplicable, del Gran Fantasma de la Música Mexicana: hay mucho trabajo por hacer, y es necesario acometerlo con el orgullo mexicano y en consciencia de que el arte y la cultura son la esencia de nuestra identidad… Ars longa vita brevis…
Reitero mi gratitud al Maestro Mark Kadin, así como a quienes hicieron posible la resurrección de la partitura, los maestros, Víctor Nájera, Josué Olvera, y a Israel Barrios quien además nos deleitó con una formidable interpretación de una obra, con un alto grado de dificultad, marca Vásquez.
Asimismo, agradezco al Centro de Investigación de la Música Mexicana de Concierto, a Daira Belén, y a la ESMUFA y a su director, el maestro Jorge Aguirre, todos eslabones de un trabajo que nos ha devuelto, un fragmento más de nuestro acervo musical.
El aniversario 130 del natalicio de José F. Vásquez, ha iniciado con gran éxito, y ya les adelanto que prácticamente en todos los meses venideros de este año de 2026, continuaremos explorando su vasto corpus musical en diferentes formatos que serán presentados en varias ciudades, no sólo del país, sino también de Europa y de América del sur.
Cuando hay voluntad siempre hay camino, de ahí que la luz continúe comiendo sombra.
Yo no podría estar más feliz como heredero de la obra, cómo melómano, pero aún más, como mexicano.
Que todo fluya…

Nota original del maestro José Iturbi para José F. Vásquez (1944)