62 años sin José F. Vásquez…

Hace no mucho, el maestro Rodrigo Macías me dijo que yo, quizá sin saberlo, había puesto en marcha una inercia de curiosidades para conocer e interpretar la obra de mi padre…
 
Tras 36 años de trabajo sinceramente me parece que ya era la hora o al menos el principio de la hora, porque sé muy bien que aún estamos abriendo el camino, y que todavía la resistencia del olvido no cede; y es que en verdad el olvido nunca mengua, basta un descuido, un dejo de ignorancia, una pizca de pereza mental, la acción de la costumbre o la falta sempiterna de voluntad, para que la acción retrógrada de ese olvido permanezca atrincherada en la puerta de la conciencia de las instituciones y de las generaciones de músicos conservadores.Y la prueba de que el olvido no deja de trabajar, es que será muy probable que las instituciones que él mismo fundó, una año más, pasen por alto este día, y que sean pocos, muy pocos, los medios masivos de comunicación especializados en cultura, que lo recuerden en su aniversario luctuoso. Y esto, a pesar de todos loa avances que se han conseguido en los últimos dos años, sobre todo.

Sin embargo están siendo los jóvenes quienes han sentido la necesidad de conocer a los compositores olvidados de nuestro país, los de la cara oculta de la música mexicana, como yo les llamo, y como un cambio representa el enfrentamiento entre una resistencia contra una necesidad, ellos son quienes han tomado mi relevo acometiendo proyectos que se han ido transformando en realidad, como producto de un trabajo sostenido, arduo pero sobre todo, amoroso.

Ellos son quienes están creando una necesidad.

Y es que cuando hay voluntad siempre hay camino.

Mi gratitud más profunda a mis cómplices de ayer y de hoy; juntos hemos rescatado del olvido un acervo musical de todos, porque mi rol de heredero universal es transitorio, siempre lo tengo presente y pienso en la frase de Octavio Paz: «Yo soy una pausa y me voy», y a esto le apuesto para exhortar a las instituciones, a las orquestas y en general a los músicos, a que le den un espacio más digno, no sólo a la obra de mi padre sino a la de todos nuestros compositores; nadie más lo hará mejor mas que nosotros mismos, porque toda esta recuperación musical está siendo conseguida a nombre y en beneficio de todos.

Con José F. Vásquez en la memoria del corazón, hoy que se cumplen 62 años de su muerte.
Nadie lo puede evocar mejor que yo, pero todos lo podemos escuchar en espíritu gracias a su música, y hay aún 188 partituras en espera de curiosos y combativos que nos las quieran compartir, más allá del papel, porque la música no es música hasta que se escucha.

Aquí repito la grabación de la Suite Romántica, una obra en verdad magnífica. Recientemente interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional OSN en el Palacio de Bellas Artes, bajo la dirección y gracias al trabajo brillante y amoroso, del maestro Ludwig Carrasco.

Por favor copia y pega el link para poder escuchar la grabación.

Muchas gracias.

José J. Vásquez Torres