La naturaleza del ojalá

13 de abril de 1947

15 de febrero de 201 2

5.

Me ha dado por buscar la exacta definición de lo que es una interjección, y este es el resultado:

f. Expresión exclamativa que sintácticamente funciona como una oración completa y que se emplea para manifestar estados de ánimo o para atraer la atención:

Todo viene a cuento por mi predilección por una de ellas en especial, porque siento en su significado una mayor magnitud de lo que aparenta: Ojalá.

Digamos que encuentro en ella una mayor sonoridad al momento de su pronunciación y en su deletreo. Y me parece muy útil a la hora de cerrar los ojos detrás de una respiración profunda.

De hecho creo que su procedencia, bien pudiera estar en una suerte de sigilo codificado antes de un suspiro.

Pero además, es la que cumple como ninguna otra de su género, con aquello de funcionar como una oración completa. Es en esencia una plegaria muy breve.

Esto me vino a la cabeza luego de hurgar en la imagen inferior, permeada por la felicidad de un aplauso al deber cumplido por el artista.

Todo el universo de un instante congelado en un mosaico de gestualidades serenas, convencidas y satisfechas donde aparece al centro Gloria Torres, mi madre, escoltada por José F. Vásquez, y por el gran Henryk Szeryng, siendo el primero de la fila en el orden acostumbrado, el maestro José Rocabruna, quien todavía lleva la batuta en la mano. Y al final de la fila del lado derecho, vemos al maestro Antonio Gomezanda, y a la maestra Luz María Puente; el resto de los personajes, lamento decirlo, no han sido aún identificados.

Después de recorrer los detalles de la fotografía uno se pregunta, ¿dónde, cuándo, y por qué?, y las respuestas apuntan al día 13 de abril de 1947, cuando fue el estreno mundial del Segundo concierto para violín y orquesta del compositor, llevando como solista al virtuoso violinista de origen polaco que por esos días ya había obtenido la nacionalidad mexicana.

Este concierto para violín fue compuesto por mi padre 25 años después del Primer concierto, y el resultado de aquella noche fue muy exitoso, recibiendo elogios de la crítica especializada y una respuesta entusiasta del público. Un concierto por el que Szeryng habría de abogar para ejecutarlo tanto en Europa como en los Estados Unidos. Sin embargo esto ya no ocurrió y desde aquella noche, el concierto no ha sido ejecutado jamás.

El Concierto No.2 para violín y orquesta de José F. Vásquez, es una de las pocas partituras del archivo aún extraviadas.

Una circunstancia inherente a la naturaleza del ojalá, pues detrás de una pérdida de este calado permanecen dudas, preguntas, rastros, y un sonoro silencio que prolonga su resistencia cada día.

¿Dónde puede estar esta partitura 65 años después de haber estado viva?

Ojalá que nos salga al encuentro algún rastro.

Ojalá que se asome alguna respuesta.

Ojalá que como le sucedió a todo el archivo de mi padre, esta partitura haya sobrevivido de algún modo en algún sitio.

Ojalá…

Esta es la esencia de mi interjección predilecta.

De hecho, esta es también el alma de esta página enfocada contra el olvido de José F. Vásquez, y tal vez todo esto venga siendo un ejemplo funcional de la ley causa-efecto, porque la prolongada y azarosa búsqueda de partitura tras partitura, ha ido conquistando sus hallazgos, y la luz ha ido comiendo sombra porque todo fluye, pero todo ha ocurrido después de un ojalá.

-JJV-

La imagen superior probablemente corresponde a la noche del estreno del Concierto No.2 para violín y orquesta del compositor. En ella se ha podido identificar al maestro José Rocabruna, primero por la izquierda; Henryk Szeryng aparece casi al centro; de su brazo vemos a la maestra Gloria Torres de Vásquez, enseguida a José F. Vásquez. En el extremo derecho podemos ver al maestro Antonio Gómezanda, y a la pianista maestra Luz María Puente. El resto de los protagonistas de esta fotografía todavía no han podido ser identificados.


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