Call us now:

1 de marzo de 2012
A doña Enedina Vásquez Cano, mi querida Tía Nina, administradora del centro por muchos años, directora y sostén fundamental de la escuela tras el fallecimiento de su hermano, y preservadora de la institución hasta su muerte. A los directores que sostuvieron la institución tras la muerte de José F. Vásquez. A los miles de alumnos que se formaron «en la Libre»… Y por un momento pensemos hoy por el lema con que selló el escudo de la escuela: «Art et labor», (Arte y trabajo), al ideólogo de esta realidad; de esa pequeña pero digna fuente de trabajo y de cultura en México, de la que la nos podemos sentir orgullosos.
Porque la Escuela Libre de Música sigue hoy viva, gracias a 41 años de trabajo de mi padre, al de mucha gente a lo largo de casi 92 años, pero también al esfuerzo de sus actuales directivos.
José F. Vásquez solía usar con frecuencia una muletilla en francés, un recurso habitual que aquel niño que fui escuchó muchas veces, en circunstancias que en aquel lejano entonces no podía comprender.
Habría de pasar media vida para que yo fuera capaz de discernir, no su significado en castellano sino el espíritu de mi padre, asomado detrás de esas dos palabras: «Malgré tout»… (a pesar de todo)
Un rasgo de carácter del personaje, como decimos en teatro.
Un lema.
Un hilo conductor.
Una constante a todo lo largo de su vida y una firma imaginaria sobre la piedra inaugural de las aulas que fundó, de las orquestas que creó, de las ideas de difusión cultural que puso en marcha, de las instituciones musicales que cobijó, de las fuentes de trabajo que resultaron como efecto de sus empeños, del reconocimiento que ganó para la música clásica mexicana durante sus giras como director al frente de orquestas de más de 30 países, de las casi 200 obras que nos dejó, y de su ejemplo de lucha casi siempre contracorriente, con tal de modificar su realidad contemporánea en favor de la cultura musical de su país.
Porque todo lo consiguió así…
Arte y trabajo… a pesar de todo.
Un cruce de coordenadas para vivir, útil y fructuoso.
Porque se ha de ser, y porque se ha de vivir, a pesar de todo.
Y así, de la misma manera, José F. Vásquez ha de abatir al olvido institucional al que ha sido marginado, porque la luz continuará comiendo sombra.
Malgré tout.
-JJVT-
La primera imagen corresponde al edificio ubicado en la esquina de las calles, 5 de mayo y Bolívar, que fue una de las primeras sedes de la Escuela Libre de Música, José F. Vásquez.
Las dos siguientes, modernas, muestran el interior y la fachada lateral de la actual Escuela Libre de Música, José F. Vásquez.
La última reproduce la invitación creada por la escuela para la celebración del 50 aniversario luctuoso del maestro Vásquez, en el año 2011.


