Un director de orquesta en inglés

7 de septiembre de 2013

Amanecí mirando al Mediterráneo sin mirarlo; ya saben ustedes cómo es eso de mirar a grandes distancias; mirar con los ojos cerrados, o eso de mirar lo que no se mira. Es uno de esos verbos oblicuos sin un nombre definido, pero fácilmente detectable cuando sin avisar, de golpe, se te coloca entre ceja y ceja.Quizá este despertar haya sido producto de las últimas palabras, y de las últimas imágenes de la oscarizada y multi premiada película italiana, La grande Bellezza, de Paolo Sorrentino. Quizá también el resultado de un amasijo de sueños que, como suele ocurrir, nos tienen a su merced sumidos en diálogos intercalados con un tipo de vigilia, raro. Pero también puede haber sido simplemente el efecto de la inminencia de un cumpleaños. Un estado infrecuente de estar dentro del mismo cuerpo, con más tiempo dentro. En fin…

El caso es que todo ese mirar sin mirar fue a dar a un folleto del archivo de mi padre, otro de esos objetos sin alas que pude recuperar, por casualidad o por causalidad.

Otro misterio de la sincronicidad; pero no quiero desviarme.

El folleto es uno de esos instrumentos que los representantes artísticos utilizan para promocionar a su representado, pero para mí fue como un amanecer ese descubrimiento de informaciones de un señor mucho más allá de tu casa; del recuerdo suyo en la infancia, y lejos de las fronteras donde por aquella época, era un personaje importante. Y como todos esos hechos ocurrieron con bastante anterioridad a mi nacimiento, la sorpresa fue aún mayor, al imaginar tantísima vida suya anterior, en comparación a los diez años que me tocaron vivir a su lado.

En el impreso se nos muestra que su manager principal con sede en París, fue René Klopfenstein, músico de origen suizo que trabajó con mi padre, sobre todo en la década de los años 50. Y a pesar de saber que todo ese material original sobrevivió en casa de una antigua secretaria suya, no fue posible rescatarlo a tiempo; un factor determinante en este tipo de investigaciones. Pues hubiera sido todavía más interesante tenerlo hoy en mano.

De cualquier modo se hizo un seguimiento cronológico de sus giras cotejando las fechas con las apariciones en prensa de los opiniones que nos ofrece aquí monsieur Klopfenstein que reproducen el extracto de opiniones publicadas en diversos periódicos del mundo, dando fe de la labor de José F. Vásquez sobre el podio, en las noches exitosas de su vida, al frente de determinada orquesta dirigida por él a lo largo de su larga carrera como director orquestal huésped. Pues por aquellos años ningún otro director mexicano dirigió tantas orquesta alrededor del mundo, como él.

Todas estas opiniones fueron impresas y algunas traducidas al inglés para su mejor y más amplia promoción internacional, y en algún caso se llega a plasmar algún elogio a su obra como compositor.

Stockholm: «In an exquisite composition, perfect in form, piquant and strong, M Vásquez gave us great artistic satisfaction. He demonstrated that he is not only an eminent conductor but also a magnificente composer»

The Evening Star- Washington DC. » Mr Vásquez is, undoubtedly, a director of great emotional resource, who knows how to dominate the orchestra, from which he draws extraordinary results.»

Le Peuple – Brussels: «México has sent us his best ambassador, José F. Vásquez, who has showed us the breadth his talent as a director of orchestras, and his profound understanding of this real and demanding science.»

Paris Soir: «The execution of the First Symphony of Sibelius, full of emotion, demonstrated the great talent of this conductor from the other side of the ocean, who, though he comes from a country so far away, knows how to understand and draw forth the emotion of the work of Nordic composers.»

La Razón-Montevideo: «Yesterday’s concert was, in all, a very select one which gave us the opportunity of admiring the art of the Mexican musician Vásquez, who is a vigorous leader of the orchestra and undoubtedly the best American director our public has heard.»

Morgenavisen- Bergen: «The execution of the First Symphony of Tchaikovsky demonstrated that José F. Vásquez is a conductor of deep understanding, who knows all the secrets of dynamics, and makes all the themes and motifs sound with great perfection. He interpreted this well-known work with great emotion and rhythmic precision. He may considered a great interpreter.»

Indianapolis Sun-Indianapolis, Ind: «The aztec composer demonstrated in last night’s concert, that he don’t only lives in his own time as a great conductor, that he must ranked among the great of all time.»

Politica-Belgrade: «An energetic leader with a profound understanding of orchestral conducting has been sent us by his distant country. His interpretation of the First Symphony of Brahms was simply marvellous.»

El Comercio-Lima: «The program ended with the Tchaikowsky symphony, a miracle of poetry and enchantment in the hands of Vásquez, who, though he had gained the admiration of the public in previous works, quite carry them away with his reading of the symphony of the muscovite.»

Gráfico-México D.F : » Maestro Vásquez offered last night the most vigorous and poetic execution of «Death and transfiguration» that we had heard in 17 years of concert-going.»

Opera-Paris: «Yesterday we listened to a serie of compositions of Mexican composers, thanks to Director Vásquez, who was revealed to us as a conductor of the very first rank.»

Buenos Aires Times: «The conductor Vásquez is possessor of a strong personality which places him among the greatest virtuosi of the baton.»

El Imparcial-Guatemala: «México should be proud of counting among its musicians, a Director and Composer of the stature of José F. Vásquez.»

Todas palabras emanadas del trabajo de un espíritu entregado a la pasión por su trabajo, pero tal vez ajeno al futuro de silencio injusto que se le vendría encima, a raíz de su muerte.

Me he pasado al menos tres décadas intentando romper esa resistencia, enfocado en la continuidad de aquellas palabras de la prensa internacional, de los años 40 y 50 del Siglo XX, para enlazarlas con el tren de la realidad actual, pero no ha sido nada fácil, y los avances del presente rescate son aún demasiado magros como para mirar mirando, y despertar contemplando al Mediterráneo, sin dejar de pensar en el silencio que permanece en derredor de la figura de ese mismo admirado y triunfante director, a los ojos de la prensa extranjera de su tiempo, que, por cierto, escribía correctamente su apellido.

Me parece necesario que las obras del archivo Vásquez se pongan a salvo, que se editen y que se escuchen antes de que alguien se vea obligado a escribir una de esas crónicas curiosas, sobre lo irremediable de haber encontrado las partituras de un compositor mexicano del Siglo XX, destruidas por el polvo, por la erosión natural, pero más que otra cosa, por la indiferencia que conlleva el olvido.

-JJVT-


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