Reflexiones de una gira por Yugoeslavia

Reflexiones de una gira por Yugoslavia – 1950

Octubre 19 de 2020

48.

Regresó el maestro Vásquez de Europa.

Con este encabezado apareció publicado en el Revista El músico, órgano de difusión del Sindicato Único de Trabajadores de la Música, probablemente a principios de 1951, una reseña sobre la gira del maestro Vásquez por Europa, aunque con el énfasis puesto en los conciertos dirigidos en la antigua Yugoslavia…

Dirigió dos conciertos en Yugoeslavia, y dos en París.- Sus planes para este año.- Estrenará música yugoslava.- Klemperer y Steinberg con la Sinfónica de la Universidad.

Nuestro anónimo cronista inicia la reseña con una opinión sobre el trabajo del maestro al frente de la OSU, hasta ese entonces a lo largo de 14 o 15 años, incluso con adjetivos relacionados con su personalidad que reflejan tal vez, el origen del éxito de su gestión..

La labor callada, pero tenaz y honrada, que el maestro José F. Vásquez ha estado desarrollando durante muchos años al frente de la Sinfónica de la Universidad, está dando ahora sus fecundos resultados: ha formado su público, que fielmente acude a sus llamados en las mañanas de los domingos, cuando se anuncia su temporada; ha subido notablemente el nivel artístico de la orquesta, que le permite invitar a grandes directores-huéspedes y solistas, y ha conquistado un sólido prestigio, gracias al cual es solicitado en varios países sudamericanos y europeos como uno de los pocos directores mexicanos, que se pueden enfrentar decorosamente con actuaciones fuera del país.

La última «aventura artística» de la que el maestro Vásquez acaba de regresar, cubierto de gloria y con la conquista permanente de magníficas críticas, fue la gira realizada por las tres principales ciudades de Yugoslavia. En cada una de ellas funcionan permanentemente un Teatro de la ópera del Estado, con su correspondiente orquesta, y una Sinfónica, también sostenida por el Gobierno, que el maestro dirigió.

Dio un total de seis conciertos en Belgrado, Zagreb y Liubiana. En todos estos lugares, las obras mexicanas, que figuraban en los programas: ― «Ferial» de Ponce, sus propias «Acuarelas» y «Sinfonietta», «El hombre maya» de Daniel Ayala, y los «Seis preludios de Ruth Schoenthal (mexicana por adopción) ― fueron escuchadas con enorme interés y comentadas, por cronistas y músicos profesionales, en términos francamente elogiosos.

Nuestro redactor cómplice nos recuerda el empeño de Vásquez por promover no sólo su propia obra sino la de su colegas mexicanos, cada vez que viajó a dirigir las orquestas extranjeras; una constante observada a todo lo largo de su trayectoria.

El maestro causó magnífica impresión como director consciente y competente en varias obras del gran repertorio sinfónico, como «La Primera de Brahms», La Quinta de Dvorak», que también figuraban en sus programas.

A continuación nos permite entrever las reflexiones que el maestro Vásquez ha venido haciendo desde su estancia en aquel país balcánico, del que puede ser deducido su beneplácito por la estructura, el funcionamiento y el respeto que por la cultura, seguramente hubiera deseado que fuera igual en México.

La impresión que el maestro se lleva del bello país del General «Tito» es inmejorable. Se trata de un gobierno que a través de su Ministerio de Cultura, cuida realmente el arte en todas sus manifestaciones. Durante todo el años los tres teatros de Ópera del Estado, ofrecen semanalmente dos funciones de ópera, otras dos, de ballet, y conciertos sinfónicos, y siempre se llenan los teatros de tope en tope de un público entusiasta y entendedor. Pero lo que más le impresionó es el hecho, de que en Yugoeslavia, y por obra misma del Gobierno, no prosperan las envidias ni las intrigas entre los compositores; no sólo los maestro consagrados como Jossip Slavenski y Stevan Hristic, sino hasta los jóvenes tienen oportunidad de estrenar siempre sus producciones que automáticamente se graban en discos de la Radio del Estado de Belgrado.

» Ningún compositor yugoeslavo ―dice al respecto el maestro, trabaja para el escritorio o depende de la buena voluntad de los directores para que se escuchen sus obras»

Toda una declaración de aplauso por el esquema recién conocido…

Como es natural, el maestro Vásquez dará a conocer en su próxima temporada, que se iniciará el 8 de julio, algunas de las obras de las que escuchó durante su estancia en tierras yugoeslavas y que más le gustaron; entre ellas figura una de Jossip Slavenski, y una suite de un ballet encantador, que vio representado, de Stevan Hristik. Además, tiene varias tiene varias sorpresas grandes reservadas a su público.

Tendremos el placer de escuchar nuevamente al pianista ruso Shura Cherkassy, que enloqueció al público en la pasada temporada. Además se hará escuchar la violonchelista Garbusova, Paul Loyonnet, (en el concierto II de Saint Saëns), la Señora Gloria Vásquez, y una joven pianista muy prometedora Luz María Puente (en «Las Variaciones Paganini de Rachmaninoff»).

Y aunque el tiempo sea una ilusión persistente, de acuerdo a Einstein, el adjetivo de prometedora, vertido sobre la gran pianista mexicana Luz María Puente, nos permite recordar la brevedad humana frente al arte.

Luego nuestro amigo expone su enfoque entusiasta por la futura temporada de la Orquesta Sinfónica de la Universidad…

La sensación de la temporada será la actuación de dos grandes maestros alemanes, que desde hace años no se han presentado aquí: Otto Klemperer, junto con Fürtwaengler, y Bruno Walter el más genial director de su país, y William Steinberg, ex director de la Ópera de Colonia y actualmente titular de la Sinfónica de Buffalo y director de la ópera de San Francisco, a quien recordamos por su inolvidable «Tristán», que nos brindó en una temporada de la ópera Nacional.

Después de terminar el ciclo sinfónico de este año, el maestro Vásquez regresará a Europa. Dirigirá de nuevo en Yugoeslavia, París, donde en su última visita brindó dos conciertos con la Radio Francesa, y por primera vez en Italia.

Con el último párrafo en su reseña, nuestro cómplice avista el futuro del maestro Vásquez, como resultado de aquella primera gira por Yugoslavia.

A París regresó al menos dos veces más a dirigir, y no sólo a la Orquesta de la Radio Francesa; sin embargo, el planteado viaje a Italia no pudo concretarse, (hasta donde hoy se sabe) quedando como una de las asignaturas pendientes en la prolongada carrera del maestro Vásquez sobre los podios internacionales más importantes,

La primera fotografía, única por su carácter, corresponde a la figura del José F. Vásquez durante un ensayo en Belgrado, al frente de la Orquesta del Estado. A continuación aparece la reproducción de la reseña anónima aparecida en la Revista El Músico, del SUTM.

Las siguientes dos imágenes muestran fotografías del maestro Otto Klemperer, el gran director alemán, y de la joven pianista Luz María Puente, anunciados ambos hacia la siguiente temporada de la Orquesta Sinfónica de la Universidad.

Nota. La recuperación de las primeras dos imágenes se deben a una gentileza del maestro Emmanuel Pool.


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